Sucede que cada cierto tiempo aparecen en las carteleras, películas tratando de representar un hipotético fin del mundo, de la raza humana, de la civilización tal y como la conocemos. Quizás, una de las primeras de este tipo de películas fue la gran obra del maestro Kubrik "Teléfono Rojo, Volamos hacia Moscú". En aquella película, la raza humana era exterminada al son del lanzamiento de armas nucleares con una bonita canción al fondo.
Pero hoy no voy a hablar de una teoría apocalíptica mundial. Mi propia teoría apocalíptica, y de la que el recien retirado blogger Nacho pensó escribir un libro, se centra en España. Esta teoría data la fecha del tal acontecimiento a finales del año 2011, pa joder a los de la peli. Y estará basada en el advenimiento de una segunda crisis, esta vez localizada sólo en España, que hará que junto a los efectos de la que sufrimos en la actualidad, retrocedamos a la época de Suevos y Alanos.
Esta segunda crisis que se va a producir en España con consecuencias devastadoras, tiene su raiz en la explosión de otra burbuja, el Fútbol. Las fichas económicas y sociales de España irán cayendo una a una.
¿Y porqué digo que existe una burbuja futbolera que explotará y que Dios nos pille confesaos? Pues porque pasa un poco como con la crisis de las hipotecas Subprime. Al final del entramado financiero no se sabía de quien eran las hipotecas y medio mundo bancario estaba infectado con activos tóxicos provenientes de hipotecas que no se podían pagar. En el fútbo español está pasando lo mismo.
Un señor

, amigo del otro señor

, que nadie sabe de donde ha sacado tanta pasta empieza a comprar derechos de fútbol a tutiplen, aún sabiendo que Sogecable, la que ante tenía esos derechos, tiene un boquete de 4000 millones. Sus visión empresarial le llevan a pagar una pasta gansa a los dos grandes, en torno a 100 millones por temporada, y bastante menos a los demás equipos, pero aún así son cantidades superiores a las que se pagaba en antaño. Eso sí, los únicos contratos avalados son los de Madrid y Barcelona. Primera pata sin atornillar.
Ante tal maná, un club como el Real Madrid empieza a gastar por obra y gracia de su excelencia

Pero claro, con 100 y pico millones que le da la tele no tiene suficiente para sus compras. Y pide ayuda cajas y bancos. Caja Madrid y Santander según he leido por ahí. Total, que entre una cosa y otra, a Florentino Perez se le va la mano y acaba gastando 270 millones en un verano (Y por ahí he escuchado que para el año que viene tienen que fichar otros 8 jugadores :s). Osea, ya tenemos a cuatro entidades metidas en el ajo, Madrid, Mediapró, Caja Madrid y Santander, a las que habrá que añadir las que provean de dinero a Mediapró. Y si la pelotita no entra el proyecto de Florentino se irá a donde dijimos. Segunda pata sin atornillar.
Pero Mediapró no tiene suficiente con el fútbol y decide hacerse también con la F1, pagan tres veces más de lo que pagaba Telepremio. Además según diversas fuentes, la Sexta, canal de Mediapró, ha recibido aportaciones extras desde que comenzara
por valor de 450 millones. Como se observa, la cosa no podía tener mejor pinta.
Supongamos que la primera ficha se cae, el proyecto del Real Madrid vuelve a ser un fracaso y ha gastado una millonada para nada. La Galaxia de Florentino no atrae al público extranjero. Y aunque digan lo que digan muchos periodistas, la mejor liga del mundo sigue siendo la Premier, sólo hay que ver los campos en cada partido.
Esto lleva a que los ingresos no sean los esperados, ni para el patrón del Pitina II ni para Milikito y/o Roures. Mediapro entra en concurso de acreedores porque se entramparon cuando sabiamente Don Manué nos aconsejó todo lo contrario.
Las siguientes fichas cae al unísono. Los clubes de 1ª y de 2ª dejan de recibir lo que les habían prometido. Aquella jugosa cantidad. El futuro está muy negro.
Para los dos grandes clubes la cosa podría ser algo distinto. Los bancos avaladores serían los correspondientes de pagarles lo prometido por Mediapro. Aún así, Barcelona y Madrid tienen tambien unas deudas que pagar a unos bancos que se pondrían muy nerviosos ante la coyuntura. Las deudas con hacienda también estarían ahí.
Y claro, los políticos no pueden dejar que sus clubes mueran. Y para eso tienen las cajas a su poder, generosas de dar créditos, que serán las siguientes entidades en ser entrampadas.
No tardaría de aquí en generarse una división en España. Aquellos que ven bien que se ayuden a los equipos de fútbol para que no desaparezca la liga por un lado. Y aquellos otros que ven como los últimos años han sido especialmente dificiles y la facilidad con la que se dan créditos a los clubes de fútbol.
Punto de no retorno. Sublevación, insurreccción, desobediencia civil...el caos estaría asegurado. Probablemente llegarían los cascos azules con grandes proyectos de levantar nuevos estadios, porque los antiguos seguramente habrían quedado devastados por los acontecimientos y, así, empezar de nuevo a construir el pais desde la base desde la cuál se desmoronó. La Liga de fútbol.